Información práctica para combatir EFICAZMENTE la pediculosis

 

 


 

 

Prevención

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR UNA INFESTACION DE PIOJOS?

Es imposible evitar al 100% una transmision de piojos, pero sí hay unas medidas que se pueden tomar para reducir las posibilidades. Dado que estos parásitos son muy difíciles de detectar a simple vista, es aconsejable dedicar diez minutos una vez a la semana para hacer una inspección minuciosa del cabello de tu hijo.Los piojos son maestros del camuflaje y es importante el entrenamiento de las madres (¡y de los padres!) y un diagnostico precoz. Es mucho más difícil eliminar las liendres que los piojos y cuantos menos huevos haya podido poner una hembra tanto mejor. Un diagnostico precoz ayudará a interrumpir el ciclo vital y evitará que otros niños y/o familiares sean infestados. En teoría los síntomas de una pediculosis (picores y ronchas) pueden tardar una semana en notarse debido a que durante los primeros días no suele haber una reacción alérgica a la saliva que inyectan los piojos. Sin embargo, en la práctica una madre que no inspecciona se dará cuenta transcurridas unas tres semanas. Una hembra embarazada puede depositar seis liendres cada noche durante diez días. La hembra que depositó las primeras liendres estará a punto de ser abuela, hay numerosos piojos y el niño se está rascando con frecuencia.

Hay que evitar situaciones de posible transmisión

El momento más fácil para la inspeccion es después de lavarle la cabeza al niño ya que el pelo es más manejable y los piojos se mueven mucho peor por el pelo mojado. Hay que buscar por toda la cabeza no solamente en la zona de la nuca y detrás de las orejas. Después de lavarle el pelo y de aplicar un suavizante, se quitan los enredos y, con éste todavía húmedo, se procede a la inspección, que se puede hacer de dos maneras: Con un peine normal se revisa el cuero cabelludo haciendo una raya seguida por otra raya, cada raya a medio centímetro de la anterior. Se inspecciona el cuero cabelludo y el primer centímetro del pelo. La inspección también se puede hacer con un peine especial (o lendrera) pasándolo por el pelo mechón por mechón, desde la base del cabello hasta la punta. Antes de volver a introducir el peine se inspecciona. Cuanto más claro sea el color del peine más fácil será detectar el piojo. Para las inspecciones recomendamos colocar una toalla blanca por los hombros del niño y sentarle al lado de una ventana para aprovechar la luz solar que es la mejor para estos casos. Para que el niño esté quieto es útil servirse de algún truco, como un chupachups para los más pequeños o una película entretenida para los más mayores. Puede ser un buen momento para 'hablar'. Si sospechas que tu hijo tiene piojos y al revisarle con el pelo mojado no has encontrado ningún piojo, aconsejamos buscar las liendres que son más fáciles de detectar que los piojos. Esto se puede hacer con el pelo seco.

Hay que evitar que la melena suelta llegue a rozar con el pelo de otros niños

Más recomendaciones:

Evitar el contacto de las cabezas. Los momentos de más riesgo son por ejemplo cuando los niños juntan las cabezas para hacer un puzzle, cambiar tazos, seguir el juego de una game-boy etc... Hay que explicarles la importancia de no juntar las cabezas y decirles que es preferible realizar algunas de estas actividades solos en casa.

• Cada niño debe tener a la hora del baño su propia toalla. Igualmente debe tener su propio peine o cepillo tanto en casa como en el colegio. Es aconsejable también que en clase los jerseys y las cazadoras de cada niño se guarden dentro de una mochila, y no se cuelguen de los ganchos que tienen los armarios de colegios y que suelen estar muy juntos.

Evitar los pelos sueltos. Obviamente el pelo rapado es la mejor defensa, pero sin llegar a este extremo, cuanto más corto es el pelo menores posibilidades hay de que se produzcan contactos salvo que las cabezas estén juntas. Por esta razón las infestaciones son más comunes en las niñas y en el caso de las que tengan el pelo largo conviene recogerlo en una coleta con diadema o en dos trenzas muy apretadas para evitar que la melena suelta llegue a rozar con el pelo de los otros niños. Cuando éstos juegan en grupos, el uso de pañuelos y gorros puede servir como defensa pero hay que inspeccionarlos después de su uso y no se deben intercambiar.

• En Estados Unidos se ha puesto de moda el wet combing. Los niños aprenden a partir de los siete años a peinarse con una lendrera después de la ducha y con el pelo mojado.

Observa a tu hijo y su entorno. Si el niño empieza a rascarse con frecuencia, o si le ves con el pelo muy revuelto, o simplemente te dice que le pica la cabeza, hay que examinarle ese mismo día. Cepíllale el pelo tres veces al día. (Esto crea inquietud y puede lesionar a los parásitos. Un piojo herido no pone huevos ni sobrevive mucho tiempo.) Examínale el pelo y el cuero cabelludo al peinarle, al hacerle la raya, al secarle el pelo etc. Examina los cuellos de las camisas y las fundas de las almohadas. Si éstas son de color claro y aparecen más oscuras de lo normal puede ser a causa de las heces de los piojos. Los cepillos y los peines se deben inspeccionar y lavar a menudo.

Hacer menos atractivo el pelo para los piojos. Después de lavarle la cabeza al niño aplicar un suavizante. Al peinar al niño diariamente humedecerle generosamente la cabeza con colonia para niños o aplicar gomina.

• Existen algunas colonias y aerosoles farmacéuticos para prevenir piojos que se aplican directamente al pelo pero su uso diario está desatando cierta polémica por las toxinas que contienen estos productos. Desgraciadamente hay madres que dicen que sólo consiguen prevenir una infestación aplicando semanalmente un champú que elimina piojos. Deben saber que están sometiendo a sus hijos a productos que a la larga pueden tener efectos secundarios. El uso continuado de estos productos está desaconsejado por los propios fabricantes y puede ocasionar también eczemas. Además no se debe utilizar productos pediculicidas con fines preventivos porque pueden resultar ineficaces a largo plazo por la aparición de resistencias. Es preferible empapar el pelo con una mezcla de vinagre de manzana y agua (una parte vinagre y dos de agua). Estos productos dejan de ser efectivos si el niño se baña en el mar o en la piscina.

• En los herbolarios venden esencias para prevenir y tratar las infestaciones de piojos. Las principales son esencia de árbol de té, aceite de neem y esencia pura de lavanda. También puede ser efectivo la esencia de citronella y la de geranio. Se puede aplicar en forma de gotas al cepillo del niño antes de peinarle.

• Si nos llega una carta del colegio avisándonos de una plaga no tenemos que caer presas del pánico ni tampoco hay que tratar indiscriminadamente a nuestros hijos con un pediculicida. Simplemente hay que revisar más a menudo las cabezas de nuestros hijos y estar pendientes de los signos que nos podrían indicar la presencia de piojos. Los brotes suelen crear una psicosis pero conviene recordar que la varicela y el impétigo son patologías más serias pero que preocupan mucho menos.

Para las revisiones hay dos reglas de oro. Buena iluminación y examinar toda la cabeza.

 


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