Tratamiento

¿CÓMO ACTUAR FRENTE A UNA INFESTACION?

Página 1 de 1 2 3

 

Al identificar un piojo vivo o liendres a menos de medio centímetro del cuero cabelludo hay que actuar inmediatamente. Existen varios métodos para la eliminación de piojos y sus liendres.

• Los pediculicidas tradicionales (lociones anti-piojos) de venta en farmacias incluyen permetrina, malatión y fenotrina. Dado la aparición de focos de resistencia en España y en otros muchos países del mundo (y que los piojos se están haciendo muy fuertes) estos insecticidas químicos son cada vez menos recomendables debido al alto índice de fracasos. Los piojos también han desarrollado mecanismos de resistencia al lindano y este producto está en desuso debido también a su alta toxicidad. Los tratamientos tradicionales que pueden ser menos efectivos debido al problema de resistencias son Quellada, Kife P, Goibi, Parasitrin, Cruz Verde, Filvit P, Antipiox, Mitigal, Cusitrin, Quellada y Nosa..

• Los pediculicidas nuevos ya no contienen insecticidas químicos y en las farmacias ahora encontraremos dimeticona y ciclometicona, que son derivados de la silicona (Paranix Sensitive, OTC antipiojos Loción Sin Insecticida 125 ml, Neositrin, Stop-piojos,  FullMarks, Nyda) y tratamientos con enzimas o esencias naturales (Paranix spray, Lice Stop).  También encontraremos piretrinas naturales. Para pieles sensibles OTC antipiojos Pieles Atópicas. Estos productos son algo caros pero tienen muchas más probabilidades de funcionar. Hay que seguir bien las instrucciones, sobre todo respecto al segundo tratamiento a los 8 o 10 días dado que pocos productos matan las liendres (los huevos), con lo cual una vez que haya salido la ninfa (el bebe) de la liendre hay que volver a tratar la cabeza. No hay que escatimar y conviene tener en cuenta también que un piojo puede tardar hasta 36 horas en morir.

Si encontramos puntitos negros (ninfas) en el cuero cabelludo unas dos semanas después del segundo tratamiento, podemos concluir que el tratamiento que hemos empleado ha fracasado. Según el Dr. Jordi Pou, jefe de los servicio de Pediatría y Urgencias del Hospital Sant Joan de Déu, “La mayoría [de los pediculicidas] no son capaces de eliminar totalmente las liendres. La familia confía que con la aplicación del fármaco basta, la liendre no muere y el ciclo vital del piojo vuelve a empezar a los pocos días…Yo creo que cuanto antes se inicie la eliminación de liendres mejor. Hay que hacerlo tantas veces como hace falta hasta estar seguros de que no hay ninguna más en la cabeza.” (Fuente: Piojos: Insectos de Compañía de Rosa María Carbonell).

En teoría para romper el ciclo vital hay que eliminar todas las liendres mecánicamente o hay que hacer un segundo tratamiento a los 8-10 días para acabar con los piojos jóvenes que han eclosionado en este periodo. Sin embargo, en la práctica, conviene hacer las dos cosas sobre todo con infestaciones de larga duración.

Es importante no adelantar el segundo tratamiento

 

Las farmacias y parafarmacias también venden varios peines: el peine clásico anti-piojos (OTC), el peine anti-piojos/anti-liendres microacanalado (ASSY) y el peine eléctrico. Tienen la ventaja de que se pueden usar una y otra vez y que la inversión se amortiza pero se necesita mucha constancia. Se recomienda que el peine eléctrico se utilice sobre el pelo seco diariamente durante dos semanas. No mata las liendres, es algo caro y no tiene mucha aceptación. Concretamente para las liendres encontraremos en las farmacias un bálsamo capilar con ácido acético que las suelta y que usaríamos antes de pasar la lendrera.

• La retirada mecánica también es una opción sana, barata pero muy laboriosa.

Para una retirada manual, lava la cabeza de tu hijo con un champú normal aplicando a continuación una importante cantidad de acondicionador de pelo, preferiblemente uno que no necesite aclarado. Le colocas una toalla blanca por los hombros y peinas el pelo normalmente. A continuación se divide el pelo, si es largo, en ocho tramos sujetos con pinzas y con un peine procedes a hacer una raya seguida por otra raya, cada raya a medio centímetro de la anterior. Examinas el cuero cabelludo y el primer centímetro del pelo. Puedes ir sacando los piojos  manualmente, con el dedo índice y el pulgar. Las liendres se ven mejor con el pelo seco y no salen con las lendreras porque están firmemente pegadas al pelo. Como son muy pequeñas posiblemente necesitemos una lupa o unas gafas para leer. Se pueden utilizar unas tijeras para cortar cada pelo afectado. Los piojos se pueden meter en un vaso de agua para luego tirarlos por el inodoro. Los podemos matar también partiéndolos con la uña del pulgar (con un piojo se oye claramente un clic que les distingue de otros insectos que pudieras encontrar en el pelo).  Hay que reseñar que el índice de fracasos con este sistema es alto debido a que se necesita tiempo (por lo menos veinte minutos cada día durante dos semanas) y mucha constancia. Es muy típico encontrar piojos a las tres semanas debido a unas liendres que nos hemos dejado. Las probabilidades de éxito mejoran notablemente si usamos, mechón por mechón, el peine anti-piojos/anti-liendres de la marca ASSY con púas microacanaladas que realmente acaba con las liendres. Este método también se conoce como wet-combing. Si el pelo es muy rizado se puede aplicar glicerina al peine.

• Uno de los tratamientos más tradicionales es el vinagre. No es 100 por 100 efectivo contra los piojos, pero sirve para soltar las liendres. No se debe emplear el mismo día que un pediculicida y conviene aplicarlo cuando el pelo esté seco. Se sienta el niño en la bañera y se aplica una mezcla caliente de vinagre de manzana y agua a partes iguales. El niño se debe cubrir bien la cara con una toalla pequeña, especialmente los ojos. Después de aplicar la mezcla se deja actuar un par de horas y a continuación se peina el pelo con una lendrera. Recomendamos el vinagre como tratamiento de apoyo y repetirlo tres veces a la semana, por ejemplo, durante dos semanas.

En las páginas 2 y 3 de Tratamiento podéis leer más consejos sobre remedios caseros y productos de herbolario